«CARTAS DESDE EUSKADI»

Blog

«CARTAS DESDE EUSKADI», COMO INDICA EL TÍTULO, SON UNA SERIE DE CARTAS ESCRITAS DESDE EUSKADI (LUGGAR EN EL QUE RESIDÍ UN TIEMPO), DIRIGIDAS A LAS PERSONAS MÁS SIGNIFICATIVAS PARA MÍ EN DÍAS SIGNIFICATIVOS PARA ELLAS.

I

***

Mi Muy Sra. Mía.

      Sin temor a que estas pocas palabras puedan hacerse públicas y que, además, convendrá conmigo – disculpando mi vulgar lenguaje –, a estas alturas de curso, poco o nada pueda avergonzarnos, porque todo tenemos y nada debemos en materia y concepto de sentimientos.

​Tiempo ha, Mi Señora, de nuestro enamoramiento, de nuestra cercana pasión visceral y que, todavía hoy, perdura irracional, incontrolable, profunda e instalada a perpetuidad hasta el tuétano y la médula espinal. Porque quizá, Mi Señora, hayamos creado, no ya un amor eterno, sino inmortal.

       ¿Recuerda? Éramos unos críos, sin mayoría de edad, y supimos… más bien Usted, Mi Señora, supo que lo emprendido entre ambos no iba a ser fruto perecedero, sino empaque sin fecha de caducidad. Y a esto último me refiero, Mi Señora, a lo que el tiempo quita y da, lo que propone y descompone, siendo, en este caso, el nuestro, testigo mudo e imparcial de justa verdad: solo dio y propuso, sin quitar ni descomponer. Nos propuso el enamoramiento para darnos pasión y nos dio el amor para proponernos el respeto. El amor y el respeto que le profeso, la pasión que me devora y el enamoramiento que perdura.

      El tiempo, Mi Señora, rápido y fugaz, veloz y sigiloso. ¿Cuántos años han pasado ya?… No, no lo diré… me quedo con haberlos vivido, y digo bien, ¡vivido! Me quedo con ellos, Mi Señora, ¿Usted no?… Sí, claro que sí. ¿Cuánto hemos aprendido juntos en tantos años y tampoco tiempo? ¿Cuánto ha sucedido?… Todo. Y es todo cuanto quiero.

      No hay nada más, Mi Señora, porque todo aquel que haya vivido sin haber amado sin concesión alguna a nada que no sea amor, no ha vivido realmente. Hay a quienes la vida pasa por ellos y quienes pasan por la vida. Y me preguntará, Usted, entonces, Mi Señora, ¿qué es el amor? Pues ciertamente, no lo sé. Pero creo, sin que pueda pacerle un pedante, que se aproxima mucho a lo que yo siento por usted.

      Y tú te preguntarás por qué te trato de Usted y te llamo Mi Señora. Y esta vez, sí, aunque te parezca un pedante, te lo explicaré. ¡Y vaya pedantería! Eres, Mi Señora, por ser quien eres, Ana, por lo que eres y, Mi Esposa, por lo que significas: Amor y Respeto. Te amo por ser quien eres, Ana, te respeto por lo que significas, Mi Esposa, y ambas cosas por lo que eres: Mi Señora. Te trato de Usted por respeto y de tú por amor, por respeto a ti y amor a Usted.

      Y con esto me despido, Ana/Mi Señora:

      Dicen que el Hombre es el único animal que bebe sin tener sed y come sin tener hambre… y no se sabe por qué… Al igual que ama… y no sabe por qué… o al menos yo.

      Sin otro particular, permítame aprovechar la ocasión para enviarle, que es lo que en definitiva quería expresarle, mi más profundo, sincero y afectuoso: TE AMO.

Atentamente, siempre suyo/tuyo

rpm ’12

Euskadi-Galiza, a 13 de abril de 2012

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *